¿Os habéis parado a pensar, alguna vez, en cómo se crean las adivinanzas?
Muchas veces, el temor a lo desconocido y la falta de información hacen que aparquemos muchas recursos a nuestro alcance que con tan sólo diez minutos de dedicación, nos ayudarían a conocerlo y nos impulsarían a realizarlo.
- ¿Quién alguna vez no ha creado un blog por no saber por dónde empezar?
- ¿Quién no ha dejado atrás algún quehacer por miedo a no encontrar las herramientas necesarias?
Pues bien, hoy es vuestro día de suerte, porque uno de los misterios más escondidos de la literatura por fin va a resolverse y no es más que aquel que el de la creación de las adivinanzas.
Como sabéis, la noción de adivinanza hace referencia a una adivinación o, en este caso, a un acertijo (un enigma que se propone como pasatiempo).
Lo habitual es que la adivinanza, como acertijo, se enuncie en forma de rima, por lo que este género lírico cuenta con un componente educativo más allá del lúdico, el cual pretende contribuir en el desarrollo cognitivo de los más pequeños.
¿Por qué? Porque el niño debe estar atento al enunciado, analizarlo y razonar para hallar la respuesta correcta o más adecuada.


